El estilismo culinario es el arte creativo de preparar alimentos para presentarlos de manera apetitosa, bella y original girando en torno a la estética e incluyendo desde la preparación hasta la presentación perfecta de los alimentos para ser fotografiados en revistas, libros de cocina, campañas de publicidad, cartas y decoración de restaurantes, packaging….

No solo los fotógrafos son una pieza clave en la fotografía de alimentos, sino que especialistas como los “estilistas culinarios” suelen trabajar codo con codo junto al fotógrafo para conseguir la fotografía perfecta, consiguiendo que la comida del plato o el producto alimenticio resalte con técnicas y trucos, para que el resultado final sea apetitoso y apetecible…que nos entre por los ojos.

Pepa Morán, nuestra estilista culinaria, en plena faena, dando los últimos toques a un plato para el libro Cocina Sana para disfrutar de Isasaweis.

El estilista culinario no es solo un profesional con experiencia en la cocina, también tiene que tener conocimientos de fotografía tratando el producto como a un modelo y pensando en el ángulo en que será fotografiado y saber durante cuánto tiempo es posible fotografiar de forma efectiva un emplatado antes de que se estropee o pierda su textura inicial, ya que tras media hora bajo el calor de los focos y los flashes, un apetitoso plato se puede convertir en una masa reseca imposible de fotografiar.

Como si se trataran de auténticas top model, los alimentos son sometidos a trucos, retoques y maquillajes. Todas las fotos que vemos en libros, revistas, catálogos, recetarios o menús muestran un colorido y una exquisitez extremos,  fruto de las habilidades de los estilistas culinarios que consiguen equilibrio entre texturas y colores. Casi todo puede ser manipulado para que le sea más atractivo al consumidor, ya que su objetivo es que el producto sea visto como una unidad, resaltando sus propiedades y características y haciendo que se vea lo más natural y fresco posible.

El fotógrafo Alberto Campuzano dando pautas para el óptimo tratamiento del producto en un spot  de El Pozo para Aticocuatro.